Centro terápico multidisciplinar 
   
 
 
   ANÁLISIS BIOENERGÉTICO
 
ANÁLISIS BIOENERGÉTICO
     
Terapeuta

Pedro de Antolín

- Psicoterapeuta
- Terapeuta corporal
- Fisioterapeuta

Analista Bioenergético.
93.442.58.75

antolin.cbt@cap-c.com

MENU BIOENERGÍA
TERAPEUTA
ESCRITOS
PSICÓMIC
PRESENTACIONES
BIBLIOGRAFÍA
LINKS
 

   
 
     

La mayor parte del yo consiste en el cuerpo y sus funciones, gran parte de las cuales funcionan por debajo del nivel de conciencia. El in­consciente es como la parte sumergida de un iceberg.

Las funciones involuntarias como la circulación, la digestión y la respiración tienen un profundo efecto en la conciencia porque determinan el estado del organismo. Dependiendo de cómo esté funcionando el cuerpo, uno se puede de sentir bien o enfermo, de buen ánimo o decaído, vital y vivo o deprimido, excitado sexualmente o impotente.

Lo que sentimos depende de lo que sucede en el cuerpo.

La voluntad o ego es incapaz de crear un sentimiento, aunque puede tratar de controlar el sentimiento. Uno no puede realmente desear voluntariamente sentir una respuesta sexual, un apetito, un sentimiento de amor o incluso de odio (inde­pendientemente de qué tanto "piense" uno que puede).

Es posible que las imágenes enfoquen estos sentimientos en la conciencia, siempre que ya estén presentes en el cuerpo como eventos potenciales. Para que lo que sucede en el cuerpo lleve a la percepción del sentimiento, los eventos deben alcanzar la superficie del cuerpo y la superficie de la mente, donde se localiza la conciencia. Sólo la parte del iceberg que alcanza la superficie del agua o queda sobre ella es visible.

La buena apariencia se manifiesta en unos ojos brillantes, una piel radiante, una expresión facial suave y dulce y en un cuerpo vibrantemente vivo y de gráciles movimientos. Si no hay un buen sentimiento corporal, la persona sólo puede proyectar la imagen de lo que cree que debería ser un cuerpo con buena apariencia. Mientras más se centra uno en esta imagen, menos capaz es de sentirse bien con su propio cuerpo.

Al final, la imagen demuestra ser una mala máscara; y no puede ocultar la tragedia del vacío vital interno.

A los cuerpos los medimos en Kg. y comparamos sus formas con imágenes que nuestra sociedad ha idealizado, ignoramos el hecho, de que lo verdaderamente importante es percibir cómo sentimos nuestro cuerpo.

Las personas estamos tan acostumbradas a pensar en el cuerpo, como un instrumento de la mente, que aceptamos su falta de vivacidad como el estado “normal”. Queremos obviar que un cuerpo vivo y vibrante se caracteriza por tener una vida propia, por tener una motilidad independiente del control del ego, que se manifiesta por la espontaneidad de sus gestos y por la vivacidad de su expresión. Vibra, tiene sensación de bienestar, bulle. Está cargado de sentimiento.

Alexander Lowen
Fotografias > Sala Análisis Bioenergético - Centro

     
Sala de Análisis Bioenergético
 
Sala de Análisis Bioenergético
All rigts reserved - Design ATZAVARA SLL 2006 ©